lunes, 20 de agosto de 2007

un experimento

1 comentario:

Joan Rovira dijo...

Fascinante... Los humildes rastros de la pintura se convierten en expresión artística... El taller del artista habla por sí mismo, sin el artista...
Te seguiré a menudo, Miguel. Desconocía tu obra: es para mí todo un descubrimiento.